Renace
Empezar desde lo que no se rompió del todo,
cuando el dolor deja de ser solo herida.
Ahora, en tu transitar,
las pausas pesan más que el camino;
detalles que antes no mirabas
hoy resultan imposibles de ignorar.
Los miedos se instalan
hasta rozar la razón;
se abre un conflicto profundo
entre lo que eres
y lo que quisieras ser.
Entre la memoria y el olvido,
la ausencia guarda un silencio extraño:
mientras más calla,
más te obliga a recordar.
Y queda
un instante que persiste,
como un sueño lejano,
inalcanzable, casi absurdo.
Un sentimiento que insiste y duele,
hasta volverse inútil.
Y entonces,
reconstruir.
Volver a lo que fuimos,
empezar de nuevo.
No desde lo perfecto,
sino desde lo que aún nos une:
el amor a nuestra medida,
lo que permanece.
Porque en medio del proceso,
Dios permanece.
Todo lo que dolió
no desaparece…
pero deja de herir.
Tal vez
nuestro mejor tiempo
apenas comienza
\ H.R


