Términos Sin Condiciones

  • 9 de febrero de 2026

  • Alix Rocio

Siempre que abrazamos un nuevo avance simplemente nos exponemos a perder el control

¿Cómo imaginar
que la intimidad
podría ser controlada?

Sentirse observado todo el tiempo
se percibe como si
estudiaran cada movimiento,
adivinando el más mínimo pensamiento:
un asalto silencioso
a la privacidad.

Cada deseo refleja
una imagen
que aún no concibe el pensamiento.

Rarísimo…
en cada línea nos describimos,
quedamos expuestos
sin siquiera preguntar,
como si la intención
rompiera el seguro.

Culpa tuya,
culpa mía,
culpa nuestra.

Como si no existiera diferencia
entre la vida pública
y la privada,
aun queriendo evitarlo.

Inconscientes,
damos respuesta
a un sistema que sobrepasa los límites,
reflejando la fragilidad humana
que nos delata.

Seguimos el juego.

Para un conjunto de técnicas
que roban, a tiempo y fuera de tiempo,
mucho más que atención.

Un dispositivo,
una pantalla,
la creatividad involucrada,
el cerebro humano
atrapado por intensa curiosidad
incluida la aceptación

De quien acapara el control,
avanzamos inertes.

No nos quitaron la libertad.

Aprendimos a entregarla.

H.R